Uruapan (RRC): En un operativo conjunto entre la Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán, el Ejército Mexicano, la Secretaría de Marina y la Guardia Nacional, este viernes se detuvo a siete servidores públicos municipales que fungían como escoltas del alcalde independiente de Uruapan, Carlos Alberto Manzo Rodríguez, brutalmente asesinado el pasado 1 de noviembre durante las celebraciones del Día de Muertos.

La captura se realizó alrededor de las 12:30 horas en la Casa de la Cultura de Uruapan, lugar que el edil utilizaba como despacho oficial y que ahora ocupa la alcaldesa sustituta, Grecia Quiroz García, viuda de Manzo. Los detenidos fueron trasladados inmediatamente al Centro Penitenciario de Morelia, donde quedaron a disposición de un juez de control.
Según el comunicado oficial de la FGE de Michoacán, los siete elementos —todos policías municipales asignados a la seguridad personal del alcalde— son investigados por su probable participación en el delito de homicidio calificado en comisión por omisión en agravio del propio Carlos Manzo. Esto implica que, según las indagatorias, podrían haber facilitado o permitido —de manera intencional o negligente— el acceso del sicario al presidente municipal.
El contexto del asesinato que conmocionó a México
Carlos Manzo, de 40 años y candidato independiente, fue ejecutado a quemarropa la noche del 1 de noviembre en la plaza central de Uruapan durante el tradicional Festival de Velas. Un adolescente de 17 años, Víctor Manuel Ubaldo Vidales, se acercó disfrazado entre la multitud y disparó al menos seis veces con una pistola 9 mm contra el alcalde. Manzo murió horas después en un hospital.
Inmediatamente después del ataque, los escoltas sometieron al joven sicario, pero segundos después uno de ellos le disparó mortalmente cuando ya estaba reducido y desarmado. Este hecho —confirmado por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y el secretario federal de Seguridad, Omar García Harfuch— generó sospechas desde el primer momento: la muerte del tirador impidió interrogarlo y retrasó la identificación de los autores intelectuales.
Días después aparecieron asesinados dos presuntos cómplices del menor (Diego “N” y Ramiro “N”), presuntamente silenciados por la misma organización criminal.
Avances recientes: del CJNG al círculo cercano
La investigación dio un giro importante esta semana con la captura de Jorge Armando Gómez Sánchez, alias “El Licenciado”, señalado como uno de los autores intelectuales y operador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la región. “El Licenciado” fue trasladado ayer al penal federal de máxima seguridad El Altiplano. Según autoridades federales, actuaba bajo órdenes directas de Ramón Ángel Álvarez Ayala (“El R1”), líder del CJNG en varios municipios de Michoacán.
Sin embargo, la detención de los siete escoltas abre una nueva línea: ¿hubo complicidad o negligencia grave en el primer círculo de protección del alcalde? Fuentes de la FGE indicaron que “no dejaremos ningún cabo suelto” y que las investigaciones apuntan a posibles filtraciones o fallas deliberadas que permitieron que el sicario se acercara tanto a Manzo pese a contar con ocho escoltas municipales y un perímetro adicional de Guardia Nacional.
Grecia Quiroz, viuda de Manzo y actual alcaldesa interina, había declarado hace apenas diez días que, aunque desconfiaba “de todo y de todos”, mantenía al mismo grupo de escoltas protegiendo a su familia. Algunos reportes indican que estos elementos no fueron elegidos directamente por Manzo, sino recomendados por autoridades estatales.
Reacciones y exigencia de justicia
El caso ha generado indignación en Michoacán y a nivel nacional. Manzo se había convertido en un símbolo de resistencia contra la extorsión a productores de aguacate y lima por parte del crimen organizado, y criticaba abiertamente la estrategia federal de “abrazos, no balazos”. Su asesinato desató protestas masivas en Uruapan, Morelia y Ciudad de México bajo el lema “Todos somos Carlos Manzo”.
La presidenta Claudia Sheinbaum condenó el crimen y aseguró que no habrá impunidad, mientras que el gobernador Ramírez Bedolla prometió exhaustividad en las indagatorias. Organizaciones civiles y productores aguacateros exigen que se investigue también a posibles actores políticos locales vinculados a Morena, como solicitó la propia viuda del edil.
Con las detenciones de hoy suman ya más de una decena de personas vinculadas al caso, entre autores materiales, logísticos e intelectuales. La FGE advirtió que habrá más capturas en los próximos días.
El asesinato de Carlos Manzo no solo expone la vulnerabilidad de los alcaldes que confrontan al narco, sino que pone en el centro del debate la efectividad de los esquemas de protección oficiales y la posible infiltración criminal en los cuerpos de seguridad municipales. Michoacán sigue sangrando, y la detención de quienes debían protegerlo añade una capa más de dolor e incredulidad a esta tragedia.
